Saltar al contenido
Jhan Castillo Ingeniero de Sistemas
Construir y crecer

Construir producto cuando el costo de programar se derrumbó

Construir software dejó de ser la parte difícil. Lo incómodo es lo que eso deja al descubierto.

Jhan Castillo · · 1 min de lectura
Portada de: Construir producto cuando el costo de programar se derrumbó

Durante años la barrera fue técnica, y esa barrera filtraba: si sabías programar, ya estabas dentro. La barrera cayó y el filtro con ella. Cualquiera levanta un producto funcional en semanas.

La reacción natural es preguntarse qué construir. La pregunta que separa es otra: qué sigue siendo escaso cuando construir es barato.

Se movió la escasez, no desapareció. Antes faltaba quien pudiera construirlo; ahora falta quien sepa qué construir y a quién vendérselo. El conocimiento de dominio dejó de ser un complemento del producto: pasó a ser el producto.

Y aparece un costo que nadie pone en la foto. Si tu producto se replica en semanas, la barrera de entrada ya no es el producto, es la distribución: tener a quién venderle y por qué te creen. Eso no lo genera un modelo.

Hay una trampa fina. La fricción de construir servía de validación gratis: como costaba caro, te obligaba a pensar si valía la pena. Ahora esa fricción no existe, así que es facilísimo avanzar rápido en la dirección equivocada. Un prototipo pulido ya no demuestra nada; la única señal que queda es que alguien pague.

Lo que no cambió, y por eso pesa el doble: entender un problema mejor que tu competencia. Eso no se replica en semanas y no sale de leer. Sale de haber estado dentro.

Si vienes de un oficio, esa es tu ventaja. Y nunca valió tanto como cuando construir dejó de valer.

¿Qué sabes de tu sector que no se pueda aprender leyendo sobre él?